Título:“Las aves descansan”.
Autor: Eduardo Gustavo Ramos Olivera.
Los faroles alumbran tenuemente las calles,
La luna está en cuarto menguante,
Las aves descansan,
Luces intermitentes de autos,
Luces de camiones cruzando las avenidas desoladas,
El fuerte viento sopla las hojas de los árboles,
Se mueven las ramas,
Se desprenden las hojas,
Momento intempestivo para las aves cuyos vuelos toman distintas direcciones,
Ahora están en los tejados de algunas casas en aparente calma,
Son los instintos que anticipan la posibilidad del peligro,
Son señales de aviso,
Entre las sombras se mueve un depredador,
Imperceptible,
Camuflado con apariencia de un herbívoro disciplinado,
No se detiene,
Quiere avanzar hasta lograr atrapar a su presa,
Y de los escondites entre los troncos,
Asoman las ardillas dueñas de las bellotas, semillas, cortezas y castañas,
Emiten un pitido agudo que vibra entre las hojas de los árboles,
Resonancia de alerta,
Las aves ahora vuelan hacia otro tejado, más alto y más alejado.
Ahora calmadas descansan.
Copyright © Eduardo Gustavo Ramos Olivera.